Después de haber escrito el artículo “¿Qué serían los blogs según Mcluhan?” y animado porque el artículo fue objeto de un experimento me decido a darle un giro de vuelta más.
La blogosfera es un sistema de información mallado que garantiza el suministro de información frente a sistemas de información ramificada. El circuito informativo de la blogosfera cataloga (mayormente) a cada uno de los nodos en función del flujo de enlaces y la calidad de los mismos (proceso que incluye al anterior). Del mismo modo que en la economía existen indicadores indirectos como puede ser el del mercado de los electrodomésticos, en la blogosfera existen también una serie de indicadores indirectos. Un buen indicador indirecto es el indicador del comentario. Se trata de un indicador inmediato que ofrece una información más rápida y directa que por ejemplo el algoritmo de posicionamiento de cualquier buscador por simple que éste sea. El comentario establece per se un enlace y lo que es más importante anima a generar otros.
La sucesión de estados podría modelizarse del siguiente modo. Una persona escribe un artículo en su blog, este hecho crea un estado generador con unas determinadas condiciones de contorno quedando así establecidos unos condicionantes primarios para lo que serán futuros comentarios. Un lector interesado, después de haber procesado la información e interesado por aportar a la cadena informativa comenta. Esa persona que comenta dispone de una autoridad o no para la comunidad de lectores, esa persona comenta un hecho y lo comenta de una determinada manera, con un tono determinado y con un vocabulario específico. Si no la tenía posiciona su autoridad frente a la comunidad o la pierde. El sistema de la blogosfera como no podía ser menos tiende al equilibrio así que nuevos miembros rebaten, añaden o callan ante el comentario previo. El comentario, por tanto, ha atribuido a lo largo de este proceso una autoridad al comentarista y al blog.
Otro aspecto importante es la señal de ruido. Todos los comentarios no añaden valor a la blogosfera, es más pueden disminuirlo o ser indiferente en el circuito. Un blog (entendido como sistema) con autoridad hará que aquellos comentarios que reducen valor a la cadena informativa sean el mal menor, es decir, sean despreciables en un mar de comentarios de mayor valor. Lo natural es que el sistema se autoregule y un blog con autoridad consigue reducir la moderación a algo anecdótico de forma natural. En cualquier caso, el problema del ruido es un tema importante que ha llevado a que algunos blogs hayan optado por cerrar los comentarios creando una especie nueva de blogs (algunos dirán que los comentarios crearon una nueva especie de blogs lo cual no voy a entrar a discutir y no al revés).
Tal como se planteó en el artículo anterior cabe preguntarse la temperatura en términos de la clasificación de medios de Macluhan que aportan los comentarios al blog. Se planteaba como el tono del artículo definía generalmente el tono de los comentarios, argumentación que fue rebatida con acierto. El artículo crea un estado, pero los comentarios lo modifican. Los elementos de los comentarios que hacen cambiar ese estado no siempre son claros. En cualquier caso, el comentario se produce después de haber procesado una información y por tanto requiere del concurso del lector, cuestión que encaja con la clasificación de medio frío de McLuhan. Otra cosa sería el tono con el que se emite el comentario cuya relación con la clasificación no se entrevé como directa.
Muchas veces los comentarios, en ese proceso constructivo y derivado, alcanzan un valor informativo mayor que el propio artículo original y no cumplen la función de complementación informativa que generalmente atribuyen los blogeros a los comentarios de sus artículos sino una de mayor importancia que redunda en beneficio de la malla informativa.
Los comentarios configuran el blog, lo colorean y los dotan de autoridad. Su importancia trasciende el blog para dar valor y autoridad a la malla de información que se configura en torno a los blogs, la llamada blogosfera.